



Los cultivadores eligen esta formulación específica cuando necesitan una mejor retención de calor nocturno sin gastar capital en actualizar sus estructuras físicas de invernadero.

Los cultivadores confían en él porque bloquea completamente la luz solar necesaria para la germinación de malezas, reduce drásticamente la evaporación de la humedad del suelo y mantiene limpias las cosechas colgantes de enfermedades transmitidas por el suelo.

El objetivo de esta película avanzada es la gestión activa de la luz: filtrar, dispersar o bloquear partes específicas del espectro solar para optimizar el crecimiento de los cultivos y reducir el estrés de las plantas por radiación intensa.

La luz solar constante es la razón número uno por la que el plástico se degrada. Sin los estabilizadores UV adecuados incorporados, esa cubierta se volverá amarilla y quebradiza en poco tiempo.

En aplicaciones agrícolas, un número de resistencia de laboratorio más alto se traduce directamente en ahorros en el mundo real: menos desgarros durante la colocación rápida con tractor, mejor supervivencia en entornos de invernadero con viento fuerte y un proceso de remoción más limpio en la cosecha.

La clave del éxito agrícola es hacer coincidir el color de la película, el ancho, la resistencia a la tracción y la duración en el campo con tu plan específico de cultivo.

Para eliminar por completo estos desastres operativos, los productores comerciales de hortalizas deben modernizar sus sistemas y utilizar películas plásticas multicapa reforzadas con metaloceno (m-LLDPE), fabricadas con tecnología avanzada de extrusión de precisión.